Costa de Bizkaia
Donde se localizan muchas historias de Galtzagorriak.
— Los contenedores de los sirvientes rojos —
Los Galtzagorriak pueden guardarse en cajas, bolsas o cualquier recipiente sellado con las palabras adecuadas. Allí dentro esperan dormidos, inmóviles como piedras, hasta que su dueño los llama pronunciando las palabras de comando. Pero el recipiente debe estar siempre cerrado cuando no se usan.
Estas cajas pasaban de generación en generación como herencia familiar. Un padre podía legar sus Galtzagorriak a su hijo favorito, junto con las instrucciones precisas de uso y las palabras secretas de comando. Era una herencia valiosa pero terriblemente peligrosa para quien no supiera manejarla.
Una familia de Bermeo poseía una caja de Galtzagorriak desde hacía cinco generaciones. Nadie la había abierto en décadas, temerosos de lo que pudiera haber crecido dentro con el paso del tiempo. Las instrucciones se habían perdido, y el miedo impedía a nadie tocar el recipiente sellado.
Un día, un nieto curioso rompió el sello sin hacer caso de las advertencias. Dicen que encontró la caja vacía... pero que desde aquella noche, cosas inexplicables empezaron a ocurrir en el pueblo vecino. Los Galtzagorriak habían escapado, y nadie sabe ahora a quién sirven ni qué travesuras planean.
Donde se localizan muchas historias de Galtzagorriak.
Donde las cajas pasan de generación en generación.