Fuentes y manantiales
Los puntos de agua son los lugares favoritos de las lamias para peinar sus cabellos.
— El encuentro junto a la fuente —
Junto a fuentes cristalinas y arroyos de montaña, los viajeros pueden encontrar a una lamia peinando su larga cabellera dorada con un peine de oro puro. La escena fascina a quien la contempla: una mujer de extraordinaria belleza, con pies palmeados que oculta bajo el agua, cantando suaves melodías.
Muchos han caído en la tentación de robar el preciado peine mientras la lamia se distrae. Pero quien comete tal osadía pronto descubre su error: la lamia le persigue sin descanso, día y noche, a través de montes y valles, sin darle tregua ni reposo.
Solo devolviendo el peine puede el ladrón librarse de la maldición y recuperar la paz. La lamia no busca venganza, sino justicia: lo que es suyo debe retornar a ella. Algunos dicen que quien devuelve el peine con genuino arrepentimiento recibe un don: el conocimiento de tesoros ocultos o la bendición de buenas cosechas.
El mito advierte sobre la codicia y el peligro de tomar lo que pertenece al mundo sobrenatural. Lo que brilla junto al agua puede tener un precio demasiado alto.
Los puntos de agua son los lugares favoritos de las lamias para peinar sus cabellos.
Las corrientes de agua donde los viajeros encuentran a las lamiak.