
Sierra de Aralar
Donde San Miguel venció al dragón.
— El simbolismo profundo del dragón Herensuge —
Herensuge no era un dragón cualquiera: tenía siete cabezas distintas, cada una con su propia personalidad y poder terrible. Los sabios de la comarca decían que las siete cabezas representaban los siete pecados capitales que ahogaban y corrompían la tierra.
La primera cabeza era la Ira, que escupía fuego destructor. La segunda, la Avaricia, que acumulaba tesoros sin fin. La tercera, la Lujuria, que seducía a las doncellas con promesas falsas. La cuarta, la Envidia, que envenenaba las cosechas de los vecinos. La quinta, la Gula, que devoraba rebaños enteros sin saciarse. La sexta, la Pereza, que adormecía a los viajeros para que nunca llegaran a su destino.
Y la séptima cabeza era la Soberbia, la más terrible de todas, que desafiaba a los mismos dioses celestiales y se creía invencible.
San Miguel, para derrotar al dragón, tuvo que vencer cada pecado uno por uno durante siete días de batalla. Solo cuando cortó la séptima cabeza, la de la Soberbia, el monstruo finalmente cayó derrotado. Por eso dicen que la humildad es la mayor de las virtudes: es la que derrota al mal definitivamente.

Donde San Miguel venció al dragón.

Construido donde cayeron las siete cabezas.