Despoblado de Urrialdo
Ruinas de la aldea abandonada donde según la leyenda habita el basilisco.
— La mirada que petrifica —

En el despoblado de Urrialdo, en la provincia de Araba, habitaba un terrible basilisco. Esta criatura, nacida según la tradición del huevo de un gallo viejo incubado por un sapo, poseía el poder más letal: su mirada petrificaba instantáneamente a quien la cruzara.
Los habitantes del pueblo vivían aterrorizados. Uno a uno fueron cayendo víctimas del monstruo hasta que los supervivientes decidieron abandonar sus hogares para siempre. La aldea quedó desierta, condenada al olvido.
Hoy solo quedan ruinas malditas que nadie se atreve a explorar. Dicen que el basilisco aún habita entre las piedras derruidas, esperando a quien ose perturbar su dominio. Los pastores evitan la zona y las ovejas descarriadas que se acercan nunca vuelven.
La leyenda del basilisco de Urrialdo sirve para explicar por qué ciertos lugares quedaron deshabitados y mantiene vivo el respeto por las ruinas antiguas, donde siempre pueden acechar peligros olvidados.
Ruinas de la aldea abandonada donde según la leyenda habita el basilisco.
Comarca de Araba donde se encuentran varios despoblados con leyendas similares.