Cumbres de Euskal Herria
Desde donde los Jentilak lanzaban sus piedras.
— La fuerza descomunal de los gigantes primigenios —
Los Jentilak tenían tal fuerza que podían lanzar piedras enormes de una montaña a otra como si fueran simples guijarros de río. Lo que para los humanos son rocas imposibles de mover, para aquellos gigantes primigenios eran balones de juego con los que entretenerse.
En muchos lugares del País Vasco hay rocas gigantescas que parecen haber caído del cielo, situadas en lugares donde resulta imposible que hubieran llegado por medios naturales. La tradición las explica como piedras lanzadas por los Jentilak en sus competiciones de fuerza y puntería.
Dos gigantes en cumbres opuestas se retaban a ver quién lanzaba más lejos, y las piedras caían en los valles intermedios, donde permanecen hasta hoy. Algunas leyendas cuentan que los dólmenes son piedras que los Jentilak usaban para jugar a la pelota en las tardes de verano.
Y los menhires, según dicen, son piedras que clavaban en el suelo para marcar los límites de sus territorios o para señalar victorias en sus juegos. Así, todo el paisaje vasco está marcado por los juegos y las obras de aquellos gigantes que habitaron estas tierras antes que llegaran los hombres.
Desde donde los Jentilak lanzaban sus piedras.
Los restos pétreos de los juegos de los gigantes.