
Cumbres de Anboto
Donde Mari espera la llegada de Sugaar.
— La serpiente de fuego que cruza el cielo nocturno —
Sugaar cruza el cielo nocturno como una serpiente de fuego resplandeciente cuando busca a Mari en las cumbres de las montañas sagradas. El encuentro de ambos dioses desata tormentas que riegan los valles sedientos y asustan a las aldeas con sus rayos y truenos.
Su vuelo nocturno explica los relámpagos que iluminan la noche, el granizo que cae de los cielos enfurecidos, y el poder indomable del cielo cuando se desata sobre la tierra. Cuando los campesinos veían una bola de fuego atravesar la oscuridad de la noche, sabían sin duda que Sugaar viajaba hacia su amada.
Los más viejos del lugar decían que era buena señal ver a Sugaar cruzar el cielo, pues significaba que las lluvias vendrían pronto y los campos serían fértiles. La unión de Mari y Sugaar era necesaria para el equilibrio del mundo natural.
De la unión sagrada de Mari y Sugaar nacieron Atarrabi y Mikelats, gemelos de naturaleza completamente opuesta que representan la dualidad eterna del bien y el mal, la luz y la oscuridad, que gobierna el universo.

Donde Mari espera la llegada de Sugaar.

Por donde Sugaar viaja como fuego.

