Cumbres de Euskal Herria
Donde Ortzi reinaba antes de ser reemplazado por Mari.
— Cómo Ortzi fue eclipsado por Mari y Sugaar —
Hubo un tiempo, dicen los más ancianos, en que Ortzi era el señor indiscutible del panteón vasco. Su voz tronaba sobre las montañas, su mirada iluminaba el cielo con relámpagos, y su nombre se pronunciaba con reverencia. Pero algo cambió en el transcurso de los milenios.
Poco a poco, otras divinidades fueron ganando protagonismo. Mari, la señora de las cuevas, se convirtió en la diosa principal, gobernando el clima y la justicia. Sugaar, el dragón de fuego, asumió el dominio de las tormentas. Los atributos de Ortzi fueron absorbidos por estos nuevos poderes.
¿Por qué fue olvidado Ortzi? Algunos estudiosos creen que la feminización del panteón vasco —con Mari como figura central— respondió a una evolución cultural. Otros piensan que Sugaar, con su naturaleza ctónica y celeste a la vez, ofrecía una imagen más completa del poder atmosférico.
Sin embargo, Ortzi nunca desapareció del todo. Su nombre pervive en el viernes (Ostirala), en el arcoíris (ortzadar), y en el firmamento mismo (ortzia). Es un dios que, aunque olvidado, sigue presente en cada palabra que los vascos pronuncian cuando miran al cielo.
Donde Ortzi reinaba antes de ser reemplazado por Mari.
Ahora dominio de Mari, quizá antes de Ortzi.