Caminos de montaña
Los senderos donde Gaueko castiga a los caminantes nocturnos.
— El señor que rige las horas oscuras —

Gaueko es el señor de la noche en la leyenda. Su advertencia divide el tiempo entre los humanos y las presencias nocturnas: el día tiene sus tareas, y la oscuridad pertenece a quienes la habitan.
Cuando el sol se pone, comienza su dominio. Quien trabaja en el campo tras el anochecer, quien camina por los senderos a deshora o quien se atreve a realizar tareas nocturnas invade sus dominios y desafía su autoridad.
El castigo de Gaueko es terrible: golpes invisibles, extravío en lugares conocidos, enfermedad súbita o incluso la muerte. Los ancianos contaban historias de carboneros, leñadores y pastores que desaparecieron por no respetar el límite sagrado entre el día y la noche.
El relato pide respetar ese límite y presenta la noche como territorio de otros seres, entre ellos Gaueko e Inguma. Se trata de una norma del mundo del cuento, no de una garantía sobre la seguridad de quien sale después del anochecer.
Los senderos donde Gaueko castiga a los caminantes nocturnos.
Los espacios de trabajo donde estaba prohibido laborar tras el anochecer.
Gaueko personifica la noche y defiende su territorio frente a quienes prolongan sus tareas más allá del anochecer.
Su advertencia divide el tiempo del cuento: el día corresponde a los humanos; la oscuridad, a los seres nocturnos.
Los protagonistas que ignoran ese límite encuentran ruidos, golpes o caminos que dejan de reconocer. La noche interrumpe sus planes.
La leyenda expresa un temor y una norma de conducta. Sus castigos pertenecen al relato, no a una garantía sobre la seguridad de los viajeros.