Cueva de Zugarramurdi
Destino de vuelo de las brujas para celebrar el akelarre.
— La fórmula secreta de las brujas —
Para volar al akelarre, las Sorginak necesitaban preparar un ungüento especial. Los ingredientes eran secretos, transmitidos de madre a hija, de maestra a aprendiza, en rituales que se perdían en la noche de los tiempos. Cada bruja guardaba su receta como el tesoro más preciado.
Según los procesos inquisitoriales, el ungüento contenía grasa de niño sin bautizar, sangre de sapo, hierba de San Juan recogida a medianoche, y otras sustancias que los investigadores modernos identifican como plantas alucinógenas: belladona, beleño, mandrágora. Estas plantas, aplicadas sobre la piel, podían causar visiones intensas.
Las brujas untaban el ungüento en sus cuerpos y en sus escobas, después pronunciaban la fórmula mágica: "¡Por encima de las nubes, sin tocar nada!" Y salían volando por la chimenea hacia la reunión nocturna. ¿Volaban realmente, o era el efecto de las drogas que atravesaban su piel? La respuesta queda para siempre en el misterio.
Lo cierto es que las confesiones de las brujas describían experiencias idénticas: la sensación de elevarse, el viento en el rostro, el paisaje nocturno bajo sus pies. Ya fuera magia real o química vegetal, el vuelo era absolutamente real para quienes lo experimentaban, tan real como cualquier viaje terrenal.
Destino de vuelo de las brujas para celebrar el akelarre.
Donde las brujas recolectaban los ingredientes del ungüento.