
Cuevas de Zugarramurdi
El lugar más famoso de los aquelarres.
— El ungüento y las palabras que permiten volar —
Las Sorginak preparaban un ungüento especial con hierbas recogidas en noches de luna llena bajo ciertos rituales secretos. Belladona, beleño, mandrágora: plantas que abrían las puertas entre los mundos visibles e invisibles. Se untaban el cuerpo desnudo con la pomada y pronunciaban las palabras sagradas.
"¡Sasi guztien gainetik!" —¡Por encima de todas las zarzas!— gritaban hacia el cielo nocturno, y sus cuerpos se elevaban por la chimenea del caserío, volando hacia el prado del aquelarre. Las que olvidaban las palabras exactas se estrellaban contra los arbustos del camino, quedando arañadas y magulladas.
Un marido sospechoso decidió seguir a su mujer una noche, untándose también en secreto con la pomada que ella había preparado. Voló con ella hasta el aquelarre escondido en el bosque, pero en su asombro al ver la reunión de brujas, olvidó las palabras de protección que debía recitar.
Las otras brujas lo descubrieron inmediatamente y lo convirtieron en cabra hasta el amanecer como castigo por su curiosidad. Despertó en su cama sin saber si todo había sido un sueño... pero con los pies cubiertos de barro del bosque.

El lugar más famoso de los aquelarres.

Donde se celebraban las reuniones.