Costa cantábrica
Escenario costero de esta recreación del vínculo entre Ilargi y el mar.
— El poder de Ilargi sobre las aguas del mar —
Esta recreación imagina que Ilargi llama al mar y que el agua responde acercándose a la costa. La relación entre ambos personajes da una forma poética al movimiento de las mareas.
La subida y la bajada se presentan como un encuentro repetido. El cuento expresa un ritmo del paisaje mediante el afecto, sin describir el mecanismo natural que produce las mareas.
En la naturaleza, las mareas responden a la atracción gravitatoria de la Luna y del Sol. Su amplitud y sus horarios dependen también de las condiciones de cada costa.
La subida diaria del agua no equivale a la luna llena, ni la bajada a la fase menguante. La narración puede conservar su imagen poética sin convertir esas correspondencias en hechos físicos.
Escenario costero de esta recreación del vínculo entre Ilargi y el mar.
Donde los marineros observaban la Luna antes de zarpar.
Esta recreación presenta a Ilargi y al mar como dos presencias que se buscan. El agua parece responder a la llamada de la Luna.
La imagen expresa el ritmo de las mareas mediante una relación afectiva. El relato da una voz humana al paisaje costero.
En la naturaleza, las mareas responden a la atracción gravitatoria de la Luna y del Sol, junto con las condiciones de cada costa.
La subida y la bajada diaria no equivalen al paso de luna llena a menguante. La narración poética no describe ese mecanismo.