Caseríos de Euskal Herria
Donde se ha practicado la agricultura lunar por siglos.
— La influencia de Ilargi en la agricultura vasca —
Los baserritarras (agricultores vascos) nunca sembraban sin consultar a Ilargi. La Luna, con sus ciclos predecibles, marcaba el ritmo de la vida agrícola: cuándo plantar, cuándo podar, cuándo cosechar. Ignorar sus indicaciones significaba arriesgar la cosecha del año.
Durante la luna creciente se sembraban los cultivos que crecen hacia arriba: frutas, flores, cereales. La savia ascendía con fuerza, imitando el crecimiento de Ilargi en el cielo. Durante la luna menguante, se plantaban las raíces y tubérculos: patatas, zanahorias, nabos. La energía descendía hacia la tierra.
La luna llena era momento de cosecha y celebración: los frutos alcanzaban su máximo esplendor. La luna nueva, en cambio, era tiempo de descanso y preparación del terreno. Los árboles se podaban en menguante para que no sangraran savia, y la madera cortada en esta fase resistía mejor a los insectos.
Este conocimiento ancestral, transmitido de generación en generación en los caseríos, ha demostrado tener base científica: la Luna realmente influye en el movimiento de la savia y los líquidos de las plantas.
Donde se ha practicado la agricultura lunar por siglos.
Donde aún hoy se siembra siguiendo las fases de Ilargi.