Monte Anboto
Una de las moradas de Mari en las leyendas de montaña.
— Mari y Amalur: figuras vinculadas a la tierra —
Mari mantiene una relación con las montañas, las cuevas y las fuerzas naturales. Esa cercanía a la tierra no obliga a identificarla en todos los relatos con Amalur.
Amalur personifica la Tierra en las narraciones de origen. Mari suele aparecer como Dama de una morada concreta, capaz de recibir visitantes, castigar la mentira y actuar sobre el tiempo atmosférico.
Ambas figuras pueden ponerse en relación al hablar del mundo subterráneo y de la continuidad de la vida. Esa comparación es una lectura de sus imágenes, no una genealogía fija ni una equivalencia absoluta.
Distinguirlas permite seguir cada historia sin añadirle funciones que pertenecen a otra. Los relatos de Mari conservan su carácter propio aunque se interpreten junto a los de la Tierra personificada.
Una de las moradas de Mari en las leyendas de montaña.
Las cuevas como imagen del mundo subterráneo en ciertos relatos.
Mari está vinculada a montañas y cuevas, pero esa relación no exige identificarla en todos los relatos con Amalur.
Amalur personifica la Tierra en las narraciones de origen. Mari suele actuar como Dama de una morada y de ciertas fuerzas naturales.
Las imágenes de ambas pueden relacionarse al hablar del mundo subterráneo y de la continuidad de la vida.
Conservar la diferencia permite comprender sus historias sin convertirlas en una única figura con funciones y parentescos fijos.