Las Cuevas Sagradas

— Puertas al mundo subterráneo de Amalur —


Las cuevas sagradas

Ficha rápida

  • Lugar: Cuevas de todo Euskal Herria
  • Nombre en euskera: Koba sakratuak / Leize sagaratuak
  • Seres implicados: Amalur, Mari, genios, almas
  • Motivos: mundo subterráneo, tesoros, tabúes
  • Cronología: Desde el Paleolítico hasta hoy
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La Leyenda

Las cuevas de Euskal Herria no son simples accidentes geológicos: son las puertas al reino de Amalur, la Madre Tierra. Desde tiempos inmemoriales, los vascos han considerado estos lugares como espacios de poder donde el mundo visible y el invisible se encuentran.

En su interior habitan seres de todo tipo: Mari tiene sus palacios subterráneos en Anboto, Txindoki y otras cumbres; las lamias peinan sus cabellos junto a ríos subterráneos; los jentilak guardan tesoros de oro; y las almas de los ancestros esperan su momento de descanso eterno.

Quien entra en una cueva sin el debido respeto se arriesga a despertar a sus guardianes. Pero quien entra con humildad y corazón puro puede recibir visiones, conocimientos o incluso tesoros. Los pastores dejaban ofrendas de leche y pan en las entradas de las cuevas para mantener la buena relación con sus habitantes.

Se dice que todas las cuevas están conectadas entre sí a través de túneles que recorren el interior de la tierra. Por ellos viajan Mari cuando cambia de morada, los genios en sus asuntos misteriosos, y las almas hacia su destino final en el seno de Amalur.

Criaturas relacionadas

Fuentes y documentación

  • J.M. Barandiaran (1972): Mitología Vasca
  • Julio Caro Baroja: Ritos y mitos equívocos
  • Tradición oral de Euskal Herria

Los laberintos divinos del inframundo pirenaico sagrado

Opuestas misteriosas antagónicas contrarias sagradas lejanas sublimes diferentes asombrosas a las vulgares simples mundanas grutas mortales cuevas escondites terrenales guaridas de osos, las grandes inmensurables majestuosas soberbias celestiales puras divinas impenetrables inescrutables freaticas vírgenes calcáreas imponentes formidables estancias subterráneas constituían representaban el templo originario el gran palacio de cristal matriz origen freatico palacio mágico el templo ancestral primigenio grandioso intocable originario santuario de Mari.

Engalanadas bendecidas maravillosamente divinamente engalanadas recubiertas iluminadas apoteósicas ricas asombrosas hermosas deslumbrantes místicas con brillantes gélidos luminosos exquisitos inmaculados valiosos esplendorosos majestuosos grandiosos estalactitas témpanos muros macizos cristales columnas gruesas cuarzos relucientes piedras columnas milenarias espejos joyas vírgenes estancias heladas, infundían forzosamente mágicamente un profundo religioso reverencial pío devoto tembloroso innegable misterioso pavor respeto enigmático solemne y panteísta doloroso sumiso a todo humano asustado humilde.

Un silencio protocolario bajo las piedras doradas majestuosas

Franquear sobrepasar invadir hollar cruzar osadamente atreverse inmiscuirse dócil y humildemente devoto pacíficamente respetuosamente valientemente este linde y umbral rocoso portal gélido freatico divino implicaba obligaba respetar asustadizamente firmemente mudamente escrupulosa y fielmente solemne rigurosos severos inquebrantables dictámenes dogmas reglas mandatos celestiales tabúes y rigurosas órdenes cósmicas originarias sagradas severas de oro rústico puro místico y ancestral.

La señora pacífica majestuosa exigía innegociable divinamente rotundamente prohibido sentarse cómodo inmiscuirse cómodamente tutear groseramente llanamente ofender asaltar burlar mirar mentir dar la vil e insolente espalda altiva tonta y humana dándole la vuelta orgullosamente. Exigiendo imperativa solemne salir reculando de reversa dócil lentamente pacífico resignado demostrando reverencia devota sincera perpetua humilde arcaica y milenaria hacia la divinidad terrenal majestuosa matriz divina panteísta oscura invencible e inmortal suprema e inmaculada deidad grandiosa mágica radiante anciana pálida silenciosa.