Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Nafarroa Beherea —
Las Cuevas de Isturitz y Oxocelhaya conforman uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Europa. Situadas en la localidad de Isturitz, en la Baja Navarra francesa, estas cavidades superpuestas fueron ocupadas por el ser humano de forma casi ininterrumpida durante más de 80.000 años.
La cueva superior, Isturitz, es mundialmente famosa por sus hallazgos arqueológicos. Aquí se descubrieron algunas de las flautas más antiguas de la humanidad, elaboradas con huesos de ave hace más de 35.000 años. Estos instrumentos demuestran que nuestros antepasados no solo luchaban por sobrevivir, sino que también creaban música y arte.
La cueva inferior, Oxocelhaya, destaca por sus espectaculares formaciones geológicas. Estalactitas y estalagmitas de extraordinaria belleza decoran sus galerías, algunas de las cuales alcanzan dimensiones monumentales. El río subterráneo que la atraviesa sigue modelando este paisaje en perpetua transformación.
El conjunto ha proporcionado miles de objetos que ilustran la evolución cultural desde el Neandertal hasta el Homo sapiens: herramientas de sílex, puntas de lanza, objetos de adorno y obras de arte mobiliar que hoy se exhiben en los principales museos de Francia y del mundo.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.