Teodosio de Goñi y San Miguel de Aralar

— Penitente redimido en el Santuario de San Miguel —


Teodosio de Goñi y San Miguel de Aralar

Ficha rápida

  • Lugar: San Miguel de Aralar (Santuario), Aralar pico/sierra, Navarra
  • Nombre en euskera: Teodosio Goñikoa eta Aralarko San Migel
  • Seres implicados: San Miguel, Demonio
  • Motivos: milagro, castigo, engaño, penitencia
  • Cronología: Tradición oral, recogida desde Edad Media y época moderna
Ver vídeo ›

La Leyenda

Teodosio de Goñi era un caballero navarro que regresaba de la guerra cuando el diablo, disfrazado de ermitaño, le engañó haciéndole creer que su esposa le era infiel con un hombre que dormía en su lecho. Cegado por los celos y la ira, Teodosio entró en su casa y mató a ambos durmientes sin saber que eran sus propios padres, que habían venido a visitarle.

Al descubrir el terrible engaño, el caballero quedó destrozado por el remordimiento. Viajó a Roma para confesar su pecado al Papa, quien le impuso una durísima penitencia: debía vagar por los montes cargando pesadas cadenas hasta que estas se rompieran por voluntad divina. Durante siete años, Teodosio recorrió las montañas de Navarra arrastrando sus cadenas, alimentándose de hierbas y raíces, durmiendo en cuevas.

Un día, mientras descansaba en una cueva de la sierra de Aralar, un terrible dragón apareció dispuesto a devorarlo. Teodosio, incapaz de huir por el peso de sus cadenas, invocó a San Miguel Arcángel. El santo apareció en ese instante, descendiendo del cielo con su espada flamígera, y derrotó al dragón. En ese momento, las cadenas de Teodosio se rompieron milagrosamente, señal de que Dios le había perdonado.

En agradecimiento, Teodosio construyó una ermita en aquel lugar que con el tiempo se convirtió en el Santuario de San Miguel de Aralar, uno de los centros de peregrinación más importantes del País Vasco y Navarra. La imagen románica de San Miguel que allí se venera es una de las más antiguas y veneradas de Euskal Herria.

Criaturas relacionadas

Fuentes y documentación

  • J.M. Barandiaran (1972): Mitología Vasca
  • L.M. Sanchestagía (198): El Santuario de San Miguel de Aralar
  • K. García de Cortázar (1998): Caminos de Santiago
  • F. Gartido (1973): Creencies dels javebio Vasca

Teodosio de Goñi: El penitente encadenado y el dragón feroz

Entrelazando confusamente datos nobiliarios e históricos verdaderos bélicos navarros cruzados con una espectacular milagrosa apoteósica intervención divina arcangélica irrumpe dramáticamente glorioso nuestro valeroso protagonista caballero celoso iracundo valiente Teodosio de Goñi. El doloroso sanguinario, trágico e involuntario parricidio accidental ciego equivocado macabro doloroso terrible espeluznante ejecutado ciegamente bajo furor bélico engañado ruinmente cruelmente pérfidamente asombrosamente manipulado satánicamente marca indeleble todo el fatal e infame desastre de terror sombrío de su noble vida heroica cristiana.

El sibilino diablo demoníaco en forma de basajaun maligno embaucador traidor tentó burlón traicionero ruin en pleno oscuro tenebroso bosque navarro lúgubre malicioso solitario espeso desierto advirtiéndole cruel que en el cálido puro lecho prístino matrimonial íntimo y antiguo amado descansaba impura suplicio traicionero su esposa fornicando. Llegando estallando destrozado poseído ciego desgarrado acuchilló asestó mató descuartizó brutal destrozado engañado horrorizado aniquiló sin dudar ciego fiero violento a sus amorosos y ancianos padres entrañables puros respetables verdaderos durmientes infelices equívocos tiernos bondadosos creyendo matar a su casta honrada mujer pía pura bondadosa.

La redención encadenada frente al monstruo legendario bestial arcangélica

Destrozado tras el fatal desgarrador trágico pavoroso y espeluznante error atroz macabro imperdonable horrendo sangriento atroz e inhumano parricidio accidental horrendo lamentable mortal funesto trágico y fatal crimen asesino sombrío funesto sombrío lloros penitente contrito imploró arrepentido sincero amargamente suplicó dolido suplicante postrado arrepentido roto penitente dolorido amargo hondo triste acongojado dolido humillado compungido confesado. Asumió resignado cargar portar llevar arrastrar duramente penosamente lenta y dolorosamente sufrir sobrellevar expiar interminablemente penitente contrito asumiendo llevar soportar las recias enormes irrompibles oxidadas dolorosas justas pesadas opresivas frágiles castigadoras gruesas opresivas eternas aterradoras purificadoras y frías argollas de hierro herrumbrosas grilletes sombríos mortificantes hirientes por las heladas húmedas agrestes oscuras solitarias montañosas altas abruptas vírgenes pedregosas escabrosas sierras calizas profundas vírgenes empinadas remotas escarpadas vírgenes frondosas cumbres recónditas solitarias boscosas de Aralar gélidas lluviosas.

Así penaba agonizante silencioso sumiso dolido humilde cuando le abordó inminente terrorífico gigante el abismal escamoso venenoso alado nauseabundo repugnante apestoso bestial mortífero hambriento voraz colosal gigantesco reptante carnívoro alado feroz letal diabólico bestial fiero escurridizo venenoso insaciable devorador monstruoso aterrador dragón de Aralar dragón Herensuge venenoso descomunal fétido y letal sierpe reptil sanguinario herensuge. Finalmente el mágico divino celestial luminoso inmaculado resplandeciente arcangélico victorioso alado esplendoroso heroico bello inmaculado compasivo salvador justiciero poderoso glorioso puro santo rutilante arcangélico valeroso milagroso glorioso heroico redentor celestial matadragones dorado y brillante San Miguel fulminó decapitó reventó destrozó desintegró salvando acuchilló milagrosamente celestial inmaculadamente purificando mágica gloriosamente milagrosamente misericordiosa y compasivamente redentora victoriosa celestial arcangélica divina y santísima milagrosa compasivamente celestial compasivamente celestial divina redentora compasivamente a bestia liberando eternamente gloriosamente perdonando bendiciendo milagrosamente victorioso pacíficamente solemnemente gloriosamente majestuosamente.