Cueva de Zugarramurdi
Lugar asociado a las leyendas y a la memoria de la persecución por brujería.
— Brujas de la tradición —
Sorginak es el plural de sorgin, nombre de la bruja en euskera. Las leyendas les atribuyen poderes, vuelos y reuniones nocturnas. Algunas imágenes las relacionan con remedios y saberes populares, pero no todas las personas acusadas de brujería eran sanadoras.
Zugarramurdi quedó asociado a la persecución que culminó en el auto de fe de Logroño de 1610. Conviene distinguir a las víctimas históricas de las figuras sobrenaturales descritas en los relatos y en las acusaciones.
Lugar asociado a las leyendas y a la memoria de la persecución por brujería.
Prados donde, según leyendas y acusaciones, se celebraban reuniones nocturnas.
Donde las Sorginak recogían hierbas para sus remedios.
La etimología de sorgin es discutida. Se ha relacionado con sortu (nacer, crear) o con sorte (suerte), unidos a egin (hacer), pero ninguna de estas propuestas demuestra que el nombre signifique literalmente partera.
Las leyendas sobre sorginak y la historia de las persecuciones son ámbitos relacionados, pero distintos. El proceso de Zugarramurdi es uno de los episodios históricos más conocidos.
La persecución de las personas acusadas de brujería en Zugarramurdi.
Cómo las Sorginak volaban sobre escobas o con ungüentos mágicos.
El conocimiento herbal y curativo de estas mujeres sabias.
Las reuniones rituales en los prados bajo la luna llena.
Las Sorginak son figuras de la brujería en la tradición vasca. La etimología de sorgin es discutida: se ha relacionado con sorte y con el elemento -gin, pero esas propuestas no demuestran un origen único como parteras o curanderas.
Conviene distinguir el personaje de las leyendas de las personas acusadas de brujería. Las acusaciones de los procesos no prueban que los vuelos, pactos y reuniones descritos ocurrieran tal como se narraban.
La imagen de la sorgin puede vincularse con conocimientos sobre remedios, adivinación o prácticas protectoras. No todas las personas acusadas de brujería eran mujeres ni todas ejercían como sanadoras.
Los relatos también las relacionan con Mari o con el cabrío de los aquelarres. Esas asociaciones forman parte del imaginario legendario y no bastan para demostrar un culto común a toda la población.
Las persecuciones mezclaron rumores, conflictos locales y acusaciones sobrenaturales. El miedo y las presiones ejercidas durante los procesos condicionaron los testimonios.
Zugarramurdi quedó asociado al proceso que culminó en el auto de fe de Logroño de 1610. La memoria de las víctimas exige separar la historia de la persecución de las imágenes fantásticas atribuidas a las brujas.