El Vuelo de las Brujas

— El ungüento y las palabras que permiten volar —


Brujas vascas volando hacia el aquelarre

Ficha rápida

  • Lugar:Zugarramurdi y cuevas del Akelarre
  • Nombre en euskera:Sorginen hegaldia
  • Seres implicados:Sorginak
  • Motivos:vuelo, ungüento, aquelarre, conjuro
  • Cronología:Tradición oral medieval
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La Leyenda

Las Sorginak preparaban un ungüento especial con hierbas recogidas en noches de luna llena bajo ciertos rituales secretos. Belladona, beleño, mandrágora: plantas que abrían las puertas entre los mundos visibles e invisibles. Se untaban el cuerpo desnudo con la pomada y pronunciaban las palabras sagradas.

"¡Sasi guztien gainetik!" —¡Por encima de todas las zarzas!— gritaban hacia el cielo nocturno, y sus cuerpos se elevaban por la chimenea del caserío, volando hacia el prado del aquelarre. Las que olvidaban las palabras exactas se estrellaban contra los arbustos del camino, quedando arañadas y magulladas.

Un marido sospechoso decidió seguir a su mujer una noche, untándose también en secreto con la pomada que ella había preparado. Voló con ella hasta el aquelarre escondido en el bosque, pero en su asombro al ver la reunión de brujas, olvidó las palabras de protección que debía recitar.

Las otras brujas lo descubrieron inmediatamente y lo convirtieron en cabra hasta el amanecer como castigo por su curiosidad. Despertó en su cama sin saber si todo había sido un sueño... pero con los pies cubiertos de barro del bosque.

Criaturas relacionadas

Fuentes y documentación

  • J.M. Barandiaran (1972): Mitología Vasca
  • Actas de los juicios de Logroño (1610)
  • Tradición oral de Navarra

El indescifrable misterio del vuelo pavoroso en la noche

Resulta completamente incontrolable otear los escarpados y nivosos montes pirenaicos sin rememorar el asombroso, mítico y desconcertante relato del vuelo furtivo de las brujas. Aquel veloz y desobediente despegue místico en plena madrugada por las antiguas mujeres desclasadas aterrorizaba enormemente y despertaba asombro indomable y profundo entre los humildes vecinos sosegados.

Según recitan atemorizados los más crédulos pastores milenarios arraigados en aldeas húmedas neblinosas inalterables, estas osadas mujeres no utilizaban ni enormes alas plumíferas groseras ni pesadas máquinas para dominar la fría gravedad aburrida terrestre aplastante rutinaria cobarde pacata de las villas. Burlaban desafiando orgullosamente las pesadas ataduras en pleno y tenebroso valle.

Uncidos a las cumbres y burlando la opresión

Aprovechando arteramente el denso, oscuro y silencioso cobijo nocturno impenetrable, embadurnaban sus frágiles extremidades con hediondas, repulsivas e inconfesables hierbas aromáticas pringosas para surcar sigilosas los nubarrones grises afilados tormentosos. Entonando el solemne conjuro "Por encima de las zarzas y debajo del cielo", despegaban frenéticamente libres como el relámpago místico atravesando velocísimas cumbres inaccesibles.

Franqueando crestas calizas escabrosas y vientos huracanados indómitos llegaban eufóricas, gozosas y desenfrenadas hasta la solemne cueva secreta recóndita. Allí las aguardaba el poderoso macho cabrío silvano sagrado pagano dispuesto orgulloso e inmutable para desatar el estruendoso, ruidoso e impuro banquete hereje que atormentaba las castas noches de censores represores dogmáticos clericales asustadizos.