Zugarramurdi
Escenario del proceso inquisitorial de 1610, cuyas acusaciones describían aquelarres presididos por un macho cabrío.
— El macho cabrío negro —
Akerbeltz es el macho cabrío negro al que se atribuye la protección del ganado. En algunos caseríos se mantenía uno en el establo porque se creía que alejaba enfermedades y males.
Su figura reúne la tradición protectora del ganado y la imagen del cabrío presente en los relatos sobre aquelarres. Es importante distinguir esas creencias de las acusaciones formuladas en los procesos por brujería.
Escenario del proceso inquisitorial de 1610, cuyas acusaciones describían aquelarres presididos por un macho cabrío.
Establos donde se creía que un macho cabrío negro protegía al ganado de maleficios.
Pastizales donde se atribuía a Akerbeltz el cuidado de los rebaños.
El nombre Akerbeltz proviene del euskera: aker (macho cabrío) y beltz (negro). Era común tener un macho cabrío negro en los establos como protección del ganado.
La costumbre de mantener un cabrío negro refleja una creencia protectora. Su relación con la brujería pertenece a otro conjunto de relatos y testimonios, que no debe reducirse a una explicación única.
Por qué los vascos mantenían un macho cabrío negro para proteger el ganado.
Los aquelarres presididos por un macho cabrío que describieron los procesos inquisitoriales.
Akerbeltz como espíritu protector del hogar rural vasco.
Entre protector del ganado y símbolo de brujería.
Entre las criaturas de Euskal Herria, Akerbeltz destaca por su relación con el ganado y con los relatos sobre brujería. Su nombre significa macho cabrío negro.
La tradición popular atribuye al cabrío negro una función protectora. Esa imagen convive con la del cabrío que aparece en narraciones y acusaciones sobre aquelarres.
En algunos caseríos se mantenía un macho cabrío negro en el establo porque se creía que protegía a los demás animales de enfermedades y males. Se trata de una creencia tradicional, no de una protección efectiva frente a las enfermedades.
El akelarre se asocia en el imaginario de la brujería con reuniones nocturnas y con la figura del cabrío. Su interpretación debe distinguir las leyendas de los testimonios producidos en los procesos inquisitoriales.
No es posible deducir de esas acusaciones que todos los habitantes practicaran un mismo culto antiguo. La figura de Akerbeltz reúne una tradición protectora del ganado y una imagen de la brujería desarrollada en contextos distintos.