Teodosio de Goni
La leyenda del caballero Teodosio de Goñi, cuya penitencia termina cuando San Miguel lo libera de sus cadenas en Aralar.
— Nafarroa —
La cueva de Zugarramurdi se encuentra junto al pueblo navarro del mismo nombre. Su relación con las historias de akelarres la ha convertido en un referente de la memoria de la brujería.
El arroyo que atraviesa la cavidad ha abierto un gran paso natural en la roca. La galería principal y los espacios laterales forman el paisaje que rodea las leyendas del lugar. La cavidad recibe también el nombre de Sorginen Leizea.
El proceso inquisitorial culminado en Logroño en 1610 afectó a vecinos de Zugarramurdi y otras localidades. Las acusaciones sobre reuniones diabólicas deben entenderse dentro de esa persecución. Los akelarres descritos en las acusaciones pertenecen a ese contexto.
El Museo de las Brujas ofrece contexto sobre la vida local y los procesos. Su visita permite distinguir la historia de las personas perseguidas de las imágenes legendarias del akelarre.
La leyenda del caballero Teodosio de Goñi, cuya penitencia termina cuando San Miguel lo libera de sus cadenas en Aralar.
El proceso inquisitorial de 1610 y la memoria de las personas acusadas de brujería en Zugarramurdi.
La emboscada a la retaguardia de Carlomagno en Roncesvalles y los relatos sobre Roldán que surgieron después.
El señor del bosque, protector de rebaños y poseedor de conocimientos que los humanos intentan obtener en las leyendas.
Seres de las leyendas vinculados a ríos y fuentes, reconocibles por sus pies de ave y sus peines de oro; algunas variantes marinas tienen cola de pez.
Las sorginak de la tradición oral, vinculadas a reuniones nocturnas, encantamientos y relatos de Mari.
La cueva reúne una formación natural y una memoria histórica dolorosa. Su fama procede de las acusaciones de brujería, aunque la cavidad tiene un origen geológico muy anterior.
El auto de fe de 1610 tuvo consecuencias graves para las personas acusadas. Los relatos del proceso no deben tratarse como una prueba de que celebraban los ritos diabólicos descritos por sus perseguidores.
Las sorginak de las leyendas y las personas juzgadas por la Inquisición pertenecen a planos distintos. Distinguirlos permite conocer el folclore sin convertir la acusación de brujería en una descripción real de las víctimas.
El agua sigue recorriendo la galería y ayuda a entender su formación. La roca y el paisaje ofrecen un contexto natural para una historia que requiere memoria y una lectura crítica de los testimonios.