Monte Anboto (1.331 m)
Cumbre de Bizkaia donde se sitúa una de las moradas más conocidas de Mari.
— La Dama de la cueva que gobierna las tormentas —
Anboto se alza en Bizkaia, dentro del entorno del Parque Natural de Urkiola. En una de sus cuevas sitúan las leyendas una de las moradas más conocidas de Mari, la Dama de la montaña.
Cuentan los pastores que quien entra en la cueva de Anboto encuentra un palacio subterráneo lleno de riquezas: oro, joyas y tesoros inimaginables. Mari aparece como una mujer hermosa, vestida de verde o rojo, peinando su larga cabellera con un peine de oro. A veces ofrece regalos; otras veces, hace preguntas.
La regla fundamental es clara: quien visite a Mari debe responder con verdad y cumplir su palabra. Los honestos reciben bendiciones para sus rebaños y familias. Los mentirosos sufren castigos terribles: pérdida del ganado, enfermedades o tormentas devastadoras sobre sus tierras.
Cuando Mari cambia de morada –pues viaja entre Anboto, Txindoki, Aizkorri y otras cumbres sagradas– el cielo se llena de fuego y las tormentas anuncian su paso. La montaña exige respeto, y Mari es su guardiana eterna.
Cumbre de Bizkaia donde se sitúa una de las moradas más conocidas de Mari.
Entrada al mundo subterráneo donde, según la leyenda, habita la Dama.
Anboto es una de las moradas más conocidas de Mari. La cueva permite imaginar un interior distinto del mundo cotidiano.
La Dama recibe al visitante bajo condiciones que exigen sinceridad y respeto. Las riquezas de su casa no pueden tomarse sin permiso.
Sus desplazamientos por el cielo enlazan la montaña con otras moradas y con las tormentas que afectan a los valles.
El paisaje da un lugar concreto a los relatos, mientras sus reglas muestran cómo se representa la relación con un poder desconocido.