
Ferias y mercados
Donde las brujas vendían los alfileres.
— El objeto mágico donde habitan los Galtzagorriak —
Dicen que los Galtzagorriak pueden comprarse en ciertas ferias secretas, vendidos por brujas ancianas que conocen los viejos rituales. El objeto mágico que los contiene es, curiosamente, algo tan mundano como un simple alfiler.
El joven encontró a un vendedor que le ofreció un alfiler extraordinario. Dentro del pequeño objeto vivían unos Galtzagorriak, capaces de cumplir las órdenes de su dueño con una rapidez que parecía imposible.
Porque los Galtzagorriak son sirvientes terriblemente inquietos. Deben estar siempre ocupados con alguna tarea. Si el dueño se queda sin órdenes que darles, empiezan a causar desastres: derriban paredes, envenenan pozos, incendian establos sin motivo aparente.
Muchos que compraron el alfiler terminaron arruinados, incapaces de inventar tareas imposibles lo suficientemente rápido para satisfacerlos. El último recurso era ordenarles "traer agua con un cesto de mimbre", tarea imposible que los mantenía ocupados eternamente intentándola sin éxito.

Donde las brujas vendían los alfileres.

Donde se guardaban los alfileres heredados.
El alfiler encantado sirve de refugio a los Galtzagorriak, pequeños seres capaces de realizar tareas con una rapidez extraordinaria.
El dueño descubre que el regalo tiene una condición: los ayudantes exigen nuevas órdenes en cuanto terminan cada trabajo.
Su poder convierte una ayuda deseada en una preocupación constante. Ninguna faena corriente basta para mantenerlos ocupados.
Las tareas imposibles, como transportar agua en una cesta, ofrecen una salida al problema y devuelven la calma al dueño.