Costa vasca
Donde los Galtzagorriak vacĂan eternamente el mar con conchas.
— Cómo mantener ocupados a los Galtzagorriak para siempre —
El mayor peligro de poseer Galtzagorriak es que nunca pueden estar ociosos. Estos diablillos de pantalones rojos trabajan a una velocidad sobrehumana, completando cualquier tarea en un abrir y cerrar de ojos. Y cuando terminan, exigen más trabajo. Si no lo reciben, se vuelven contra su amo.
Los sabios que conocĂan los secretos de estos seres habĂan desarrollado una lista de tareas imposibles para mantenerlos ocupados eternamente: contar los granos de arena de todas las playas, vaciar el mar Cantábrico con una concha agujereada, mover las montañas de Aralar piedra a piedra hasta el otro lado del mundo.
Una anciana de Zuberoa contaba que su bisabuelo habĂa ordenado a sus Galtzagorriak "convertir el agua del mar en vino". Los diablillos siguen allĂ todavĂa, segĂşn la leyenda, llenando cubos de agua salada y vaciándolos en barricas, preguntándose por quĂ© el vino nunca sale como deberĂa.
Otra tarea clásica era "tejer una cuerda con arena" o "construir una escalera hasta la luna". Estas Ăłrdenes salvaron a muchos amos de la locura, pues los Galtzagorriak pasarĂan siglos intentando cumplirlas, demasiado ocupados para causar problemas.
Donde los Galtzagorriak vacĂan eternamente el mar con conchas.
Con arena infinita que contar grano a grano.
Los Galtzagorriak terminan cada trabajo y reclaman otro. La ayuda se convierte en una obligaciĂłn para quien los posee.
El dueño debe encontrar una tarea que no tenga fin, porque las labores ordinarias solo aplazan la siguiente exigencia.
Llevar agua en una cesta o fabricar una cuerda de arena rompe la ventaja de los pequeños ayudantes dentro del cuento.
La soluciĂłn nace de comprender su regla: no es necesario superarlos en rapidez, sino darles una orden que impida acabar.