Caseríos vascos
Donde los Iratxoak esconden objetos y hacen travesuras.
— Duendes traviesos —
Los Iratxoak son duendes traviesos a los que se atribuyen objetos escondidos, ruidos y bromas que asustan al ganado o desorientan a los caminantes. Su relación con los humanos cambia según el cuento: pueden ayudar o causar molestias.
Viven en cuevas húmedas, bajo piedras musgosas o en los rincones oscuros del caserío. Su risa aguda y característica delata su presencia cuando preparan alguna de sus célebres travesuras. Se ahuyentan con oraciones, amuletos de hierro o invocando nombres sagrados, aunque nunca desaparecen del todo mientras haya casas habitadas en los valles vascos.
Donde los Iratxoak esconden objetos y hacen travesuras.
Lugares donde habitan estos pequeños seres traviesos.
Espacios del hogar donde se esconden los Iratxoak y desde donde se oye su risa.
El nombre Iratxo podría derivar de iratz (helecho), planta entre la que se los sitúa a menudo, aunque esta explicación no está demostrada. El plural Iratxoak es la forma más común en la tradición oral.
Los Iratxoak son genios diminutos que habitan tanto en el monte como en caseríos y granjas. Sus travesuras incluyen esconder objetos, hacer ruidos nocturnos y desordenar las casas de quienes les ofenden.
Cómo los Iratxoak esconden las llaves y herramientas del hogar.
Travesuras de los Iratxoak que espantan a ovejas y vacas.
El sonido agudo que delata la presencia de estos seres.
Cuando los Iratxoak deciden ayudar en las tareas del hogar.
Los Iratxoak son duendes de la tradición de Euskal Herria. Sus historias los sitúan tanto en parajes del monte como cerca de las casas, donde pueden ayudar o causar molestias.
Esconder objetos, provocar ruidos o asustar al ganado son algunas de las travesuras que se les atribuyen. Su carácter cambia según el cuento: no todos son protectores ni todos resultan peligrosos.
Algunas historias de duendes domésticos incluyen pequeños alimentos ofrecidos junto al hogar. El gesto expresa un intento de mantener una convivencia favorable con esos seres.
En esos relatos, la ayuda depende del trato recibido. El paso de la travesura a la colaboración refleja la importancia de respetar el acuerdo, sin que exista una regla idéntica para todos los iratxoak.