Monte Gorbea
Cumbres donde los Intxixu juegan sus bromas entre la niebla.
— Seres esquivos del monte —
Los intxixu son seres esquivos del monte. Sus relatos les atribuyen bromas que desorientan a pastores y caminantes, haciéndoles perder el camino o volver sobre sus pasos entre la niebla.
Nunca se dejan ver del todo, pero su presencia se siente en cada crujido del bosque. Sus juegos pueden extraviar a los viajeros durante horas hasta que sale el sol. Son traviesos pero no malvados, y quienes conocen sus costumbres saben cómo evitar sus enredos llevando consigo objetos de hierro o invocando nombres sagrados.
Cumbres donde los Intxixu juegan sus bromas entre la niebla.
Caminos donde los viajeros se pierden por las bromas de estos seres.
Rocas desde donde resuena la risa inquietante de los Intxixu.
El origen del nombre Intxixu no está establecido con certeza. También se recoge la variante Intxisu en relatos locales.
Estos seres se relacionan con lugares apartados del monte. Los cuentos les atribuyen apariciones, bromas y encuentros que desorientan a los caminantes.
Cómo los Intxixu hicieron vagar a un pastor durante toda la noche.
Testimonios de quienes escucharon las carcajadas de estos seres esquivos.
Senderos que parecen borrarse por obra de los Intxixu.
Las travesuras más célebres atribuidas a estos espíritus juguetones.
Los relatos de Intxixu, también Intxisu, se vinculan especialmente con Oiartzun y el entorno de Aiako Harria. Bosques, peñas y cavidades forman el escenario de sus apariciones.
Se le describe como un ser esquivo de aspecto salvaje. Su tamaño y sus rasgos cambian según la versión, por lo que no conviene reducirlo a una única imagen de duende diminuto.
La tradición de Oiartzun atribuye a los intxixu algunos monumentos antiguos del monte, como los crómlechs, lo que los acerca a otros constructores legendarios como los jentilak o los mairuak. Estas atribuciones explican de forma mítica la presencia de piedras y estructuras cuyo origen resultaba desconocido para quienes contaban las historias.