Santuario de Arantzazu
El lugar sagrado donde apareció la Virgen sobre el espino.
— ¿Tú en un espino? —
La tradición cuenta que, en el siglo XV, el pastor Rodrigo de Baltzategi encontró una imagen de la Virgen entre las ramas de un espino. El hallazgo se convirtió en el episodio fundador de la devoción de Arantzazu, en el entorno de Oñati.
Una campana acompañaba a la imagen en el relato. La sorpresa del pastor se expresa mediante unas palabras que la tradición utiliza para explicar el nombre del lugar, sin que esa interpretación popular sea una etimología demostrada.
La noticia del hallazgo se extendió rápidamente por los valles circundantes. Pronto comenzaron las peregrinaciones, y en aquel lugar se levantó una ermita que con el tiempo se convirtió en el santuario más importante de Gipuzkoa.
Desde entonces, Arantzazu es lugar de devoción y peregrinación para todo el País Vasco. El actual santuario, con su impresionante arquitectura moderna, sigue recibiendo miles de visitantes cada año, continuando una tradición de más de cinco siglos.
La tradición cuenta que el pastor Rodrigo de Baltzategi encontró una imagen de la Virgen entre las ramas de un espino.
El asombro del pastor y la presencia de una campana acompañan la narración del hallazgo que dio origen a la devoción.
La leyenda explica la vinculación del santuario con el espino y ofrece una interpretación popular del nombre Arantzazu.
El relato religioso forma parte de la memoria del lugar. La historia de sus edificios y sus obras de arte pertenece a otro plano.