Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Gipuzkoa —
Oñati (Oñate en castellano) es una de las villas con más historia y patrimonio del País Vasco. Situada en el corazón del Alto Deba guipuzcoano, esta localidad de unos 11.000 habitantes fue capital del Señorío de los Guevara y sede de la única universidad del País Vasco durante tres siglos.
El casco histórico de Oñati es un conjunto monumental de extraordinaria riqueza. La Universidad de Sancti Spiritus, fundada en 1540, es una joya del Renacimiento plateresco con una fachada espectacular. La iglesia de San Miguel, el convento de Bidaurreta y numerosos palacios blasonados completan un patrimonio arquitectónico excepcional.
Pero Oñati es también puerta de entrada a espacios naturales de primer orden. El santuario de Arantzazu, con su extraordinaria integración de arte contemporáneo, se encuentra en su término municipal. Y las cumbres del Parque Natural de Aizkorri-Aratz ofrecen algunas de las mejores rutas de montaña de Gipuzkoa.
La villa ha sabido combinar la preservación de su patrimonio con un desarrollo económico e industrial notable. La herencia cooperativa de Mondragón ha llegado también a Oñati, que cuenta con importantes empresas industriales mientras mantiene viva su vocación cultural y universitaria.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.