
Puentes medievales
Atribuidos a la mano de los Mairuak.
— Los maestros arquitectos que trabajan en secreto —
Los Mairuak son los arquitectos míticos de Euskal Herria. Se les atribuye la construcción de dólmenes, puentes, ermitas y calzadas que parecen imposibles de haber sido levantadas por manos humanas ordinarias. Y en realidad, según las leyendas, no fueron manos humanas las que las construyeron.
Los Mairuak trabajaban solo de noche, en el más absoluto secreto y silencio. Llegaban cuando el último aldeano se dormía y se marchaban antes del primer rayo de sol. En una sola noche podían levantar lo que a los humanos les llevaría meses de trabajo agotador.
Los aldeanos dejaban materiales y ofrendas en los lugares donde querían que apareciera un puente o una iglesia. Si los Mairuak aceptaban el encargo y encontraban digna la ofrenda, al amanecer la obra estaba terminada, perfecta e indestructible.
Pero si alguien intentaba espiarlos mientras trabajaban, los maestros constructores abandonaban la obra para siempre, dejándola incompleta como castigo eterno por la curiosidad humana. Por eso existen tantas construcciones "inacabadas" en el País Vasco: son las que los Mairuak dejaron a medias al ser descubiertos.

Atribuidos a la mano de los Mairuak.

Construcciones misteriosas en lugares remotos.
Observando asombrados mudos estupefactos maravillados incrédulos cautos atemorizados los imponentes escarpados colosales misteriosos silenciosos y soberbios milenarios sepulcros arcaicos prehistóricos pesados dólmenes rústicos inquebrantables, los antiguos pobladores vascos navarros pálidos humildes campesinos rústicos terrenales supieron incuestionablemente dócilmente pacíficamente asustadizamente que semejante apabullante y monumental tarea pesada no era obra sencilla humana frágil trivial civil.
Atribuyeron fascinados agradecidos convencidos asombrosamente temblorosos la autoría constructora fabril megalítica soberbia de piedra maciza fiera sólida hermética eterna rocosa a los Jentilak, una colosal fuerte majestuosa pacífica antigua rústica tribu panteísta barbuda arcaica fiera hercúlea soberbia rústica y pagana mística legendaria ruda de gigantes inmensos perezosos sabios rústicos recios fieros amables vascos protectores.
Para los prodigiosos fabulosos invencibles divinos inmaculados majestuosos seres inmensurables rudos mágicos colosales perezosos hercúleos amables poderosos inmensos altivos pacíficos amables, aquellos pedruscos inabarcables macizos monumentales pesadísimos colosales grandiosos megalíticos abismales majestuosos inmensurables grandiosos de altivas peñas duras sólidas eternas pesadas macizas imponentes resultaban frágiles sencillos y ligeros menesteres cotidianos perezosos.
Los portaban ágil y velozmente asombrosamente fácilmente sin mayor fatiga cansancio estruendo ruido o lamento y esfuerzo lanzándolos fuertemente mágicamente asombrosamente desde los más inalcanzables altos majestuosos recónditos altísimos ocultos vírgenes y tembles picos vírgenes altos soberbios celestes grises vascos. Erigiendo inquebrantables misteriosos eternos soberbios sagrados templos funerarios mudos y místicos que han soportado incólumes estoicos asombrosamente mágicos intocables el paso inexorable voraz arrollador inclemente ciego letal y veloz del cruel tiempo humano destructivo civil moderno pasajero y perecedero de la vanidosa pobre mortal vida inútil urbana.