Dólmenes de Euskal Herria
Las estructuras funerarias atribuidas a los gigantes.
— Los gigantes que levantaron piedras imposibles —

Los dólmenes, cromlechs y menhires que salpican las montañas de Euskal Herria plantean una pregunta: ¿quién pudo mover piedras tan enormes? Los antiguos vascos tenían la respuesta: los jentiles.
Estos gigantes de la era precristiana poseían una fuerza descomunal. Podían levantar rocas de varias toneladas con una sola mano y lanzarlas a kilómetros de distancia. Jugar a los bolos con piedras del tamaño de casas era para ellos un pasatiempo.
Los dólmenes eran sus sepulturas. Los cromlechs, sus lugares de reunión. Los menhires, mojones para delimitar sus territorios. Cada monumento megalítico es un testimonio de su poder, una huella dejada en el paisaje por una raza que caminó por estas tierras antes que nosotros.
Aunque los jentiles desaparecieron con la llegada del Kixmi, sus construcciones permanecen como recordatorio de que hubo un tiempo en que gigantes habitaban las montañas vascas.
Las estructuras funerarias atribuidas a los gigantes.
Los círculos de piedra en las cumbres pirenaicas.