Dólmenes de Aralar
Monumentos megalíticos atribuidos a la fuerza de los Jentilak.
— Gigantes precristianos —
Los jentilak son gigantes que, según las leyendas, habitaron estas tierras antes del cristianismo. Según la tradición, su fuerza les permitía transportar enormes bloques y levantar dólmenes y otros monumentos.
Un relato cuenta que una nube luminosa anunció el nacimiento de Kixmi, identificado con Cristo, y el final del tiempo de los gigantes. Algunas versiones relacionan este episodio con Olentzero. Los megalitos son escenarios de estas historias, no pruebas de la existencia de sus personajes.
Monumentos megalíticos atribuidos a la fuerza de los Jentilak.
Las montañas donde habitaban los gigantes antes de la cristianización.
Círculos de piedra que los Jentilak levantaron lanzando rocas.
El nombre Jentil deriva del latín gentilis (pagano, gentil). Los jentilak representan la memoria de los pueblos precristianos y sus monumentos megalíticos esparcidos por el paisaje vasco.
Los Jentilak son la explicación mítica de los dólmenes, crómlechs y otros monumentos prehistóricos. Según las leyendas, huyeron al ver la "nube luminosa" que anunciaba el nacimiento de Kixmi (Cristo).
Cómo los gigantes huyeron al ver la nube luminosa que anunciaba a Kixmi.
El único Jentil que quedó para anunciar el nacimiento de Cristo.
Las rocas que los Jentilak se lanzaban de un monte a otro y los dólmenes que se les atribuyen.
Recuerdos del tiempo en que los Jentilak dominaban la tierra.
Los Jentilak son gigantes que la tradición sitúa en un tiempo anterior al cristianismo. Se les atribuyen grandes piedras, dólmenes y otras construcciones del paisaje.
Su nombre procede de gentil, relacionado con el latín gentilis. En los relatos designa a seres paganos del pasado, no a una población histórica cuya existencia pueda demostrarse a partir de la leyenda.
Su fuerza les permite transportar y lanzar bloques enormes. Los cuentos explican de ese modo la presencia de rocas y monumentos en lugares difíciles de alcanzar.
No todos aparecen como enemigos. Algunas historias los muestran trabajando, conviviendo con sus vecinos o poseyendo conocimientos que los humanos desean adquirir.
Una leyenda cuenta que los jentilak vieron una nube luminosa y pidieron a un anciano que interpretara la señal. El anuncio marcaba el final de su tiempo.
El anciano explicó que había nacido Kixmi, identificado en el relato con Cristo. Los gigantes se retiraron o desaparecieron, según la versión. La historia expresa el paso de un mundo pagano a otro cristiano.