Sierra de Aralar
Montañas donde el pastor se encontró con el Basajaun.
— Cómo un joven aprendió los secretos del bosque —
En las montañas de Ataun vivía un joven pastor cuya curiosidad no conocía límites. Cada noche, cuando el rebaño descansaba, se adentraba en los bosques más profundos buscando al Basajaun, del que tanto había oído hablar a los ancianos de su aldea.
Una noche de luna llena, finalmente lo encontró. El gigante del bosque, con su imponente figura cubierta de pelo, no lo atacó ni huyó. Simplemente lo observó en silencio desde la espesura. El pastor, en lugar de huir aterrorizado, se sentó a una distancia respetuosa y esperó. Pasaron las horas sin que ninguno de los dos se moviera ni hiciera ruido alguno.
Al amanecer, cuando los primeros rayos del sol atravesaron el dosel del bosque, el Basajaun finalmente habló: "Has mostrado paciencia y respeto, joven humano. Por ello te enseñaré los secretos de la tierra que tus antepasados olvidaron". Durante muchas lunas, el pastor visitó al Señor del Bosque.
Aprendió a leer las señales del clima en las nubes y el viento, a curar a los animales enfermos con hierbas, y a conocer qué plantas sanaban y cuáles envenenaban. Cuando finalmente regresó a su aldea, era el hombre más sabio de toda la comarca, y nunca reveló cómo había obtenido aquel conocimiento.
Montañas donde el pastor se encontró con el Basajaun.
Territorio del Basajaun y escenario del aprendizaje.