Ríos y arroyos
Donde las Lamiak ocultan sus pies bajo las aguas.
— El secreto que las Lamiak jamás revelan —
Las Lamiak siempre ocultan sus pies bajo las aguas cristalinas de los ríos o bajo largos vestidos que arrastran por el suelo. Dicen que tienen pies de pato, de gallina, o incluso una cola de pez en lugar de piernas. Quien vea sus pies descubrirá su verdadera naturaleza sobrenatural.
Un joven pescador se enamoró perdidamente de una Lamia que habitaba el río de su pueblo. Ella correspondió su afecto con igual intensidad, pero le impuso una única condición: jamás, bajo ninguna circunstancia, debía mirar bajo el agua donde ella sumergía sus pies. Durante años vivieron felices junto al río.
Pero un día de verano, cuando el sol brillaba con fuerza y las aguas eran más claras que nunca, la curiosidad venció al pescador. Mientras ella dormía junto al río, él se inclinó y miró bajo las aguas transparentes. Lo que vio lo dejó paralizado: en lugar de pies humanos, ella tenía las patas palmeadas de un pato.
La Lamia despertó sobresaltada y, al ver la traición reflejada en los ojos de su amado, se sumergió lentamente en las profundidades del río. Nunca más volvió a aparecer, y el pescador pasó el resto de sus días esperándola en la orilla, llorando por haber roto la única promesa que le había pedido.
Donde las Lamiak ocultan sus pies bajo las aguas.
Manantiales asociados a las moradas de las Lamiak.