Caseríos vascos
Donde se colocan eguzkilores en las puertas como protección.
— El Sol protector —
Eguzki, también Eki, es la personificación femenina del Sol, hija de Amalur y hermana de Ilargi. Su luz se asocia con la protección frente a los seres nocturnos. La eguzkilore se coloca en las puertas como símbolo de esa protección.
Los relatos relacionan el día con la actividad humana y la noche con seres como Gaueko. La luz de Eguzki marca el final del tiempo en que actúan muchas criaturas nocturnas.
Donde se colocan eguzkilores en las puertas como protección.
Por donde Eguzki sale cada mañana para iluminar Euskal Herria.
Donde Eguzki se pone cada atardecer sumergiéndose en el mar.
El nombre Eguzki significa "sol" en euskera. Eki es una de sus variantes dialectales. La eguzkilore (flor del sol) es el cardo silvestre usado como talismán protector en los hogares vascos.
Eguzki es hija de Amalur, la Madre Tierra, y hermana de Ilargi, la Luna. Su culto se relaciona con los ciclos agrícolas y la protección contra los espíritus malignos que temen la luz solar.
Cómo Amalur creó la eguzkilore para proteger a los humanos de los espíritus nocturnos.
Cómo Eguzki e Ilargi surgieron del seno de la Madre Tierra.
Por qué las brujas y genios malignos quedan fascinados contando sus pétalos.
La relación entre los dos astros que iluminan el día y la noche.
En la mitología vasca, Eguzki personifica el Sol y recibe un tratamiento femenino. Se la considera hija de Amalur y hermana de Ilargi. El nombre Eki y otras formas locales reflejan la variedad de denominaciones del Sol.
En fórmulas tradicionales se la saluda como Eguzki Amandrea. Su luz se asocia con la vida cotidiana, las labores del campo y la protección frente a seres nocturnos.
Las leyendas distinguen el día, tiempo de los seres humanos, de la noche, tiempo de los seres nocturnos. La luz solar permite trabajar y recorrer el paisaje, mientras la oscuridad se relaciona con figuras como Gaueko.
La llegada del día pone fin a la actividad de muchos seres nocturnos. En algunos relatos, el Sol regresa al seno de la Madre Tierra cuando desaparece del cielo.
La eguzkilore, o flor del sol, se coloca en las puertas como protección simbólica. Su forma recuerda al disco solar, por lo que se le atribuye la capacidad de prolongar durante la noche la protección del Sol.
Algunas leyendas cuentan que los seres que intentan entrar en la casa se entretienen contando las partes de la flor hasta que amanece. El relato explica su uso como amuleto doméstico.