Las Dos Gemelas de Hendaia

— Torres de una ciudad engullida —


Gemelas de Hendaia

Ficha rápida

  • • Lugar: Hendaia, Lapurdi
  • • Nombre en euskera: Dunba Luzie eta Dunba Zabala
  • • Seres implicados: Habitantes de la ciudad perdida
  • • Motivos: ciudad sumergida, mar, rocas, castigo
  • • Cronología: Tradición oral ancestral
Ver vídeo ›

La Leyenda

Frente a la costa de Hendaia, en Lapurdi, se alzan dos formaciones rocosas conocidas como las "Dos Gemelas": Dunba Luzie (la Larga) y Dunba Zabala (la Ancha). Los pescadores locales han contado durante generaciones que no son simples rocas.

Según la leyenda, fueron una vez las torres más altas de una próspera ciudad costera. Pero sus habitantes cayeron en la arrogancia y el pecado, desafiando las leyes del mar y de los cielos. Como castigo, una terrible tempestad se desató sobre ellos.

El mar se enfureció y engulló la ciudad entera en una sola noche. Las aguas cubrieron casas, palacios y templos, arrastrando a la perdición a todos sus moradores. Solo las dos torres resistieron, quedando como testigos eternos de la catástrofe.

Dicen que en las noches de tormenta, cuando las olas golpean con furia las rocas, aún pueden escucharse las campanas de la ciudad sumergida tañendo bajo el agua, un eco fantasmal de lo que hubo antes en las profundidades.

Lugares asociados

Hendaia

Costa de Hendaia

Localidad de Lapurdi donde se encuentran las rocas gemelas.

Bahía de Txingudi

Bahía de Txingudi

Bahía donde el Bidasoa desemboca en el mar, cerca de las Gemelas.

Figuras relacionadas

Fuentes y documentación

  • J.M. Barandiaran (1972): Mitología Vasca
  • J. Caro Baroja: Los vascos
  • W. Webster: Basque Legends

Las rocas y la ciudad sumergida

Esta versión imagina que las dos rocas de Hendaia son los restos visibles de una ciudad que desapareció bajo el mar.

El hundimiento transforma la prosperidad de sus habitantes en una advertencia sobre la soberbia y la fragilidad de las riquezas.

La memoria bajo el agua

El sonido de unas campanas sumergidas mantiene la ciudad presente en la memoria del cuento, aunque ya no pueda verse.

Las rocas sirven de anclaje a la narración. Su formación natural y el origen de la leyenda son cuestiones diferentes.