El cielo vasco
Donde las hermanas realizan su danza eterna de alternancia.
— Eguzki e Ilargi: luz del día y luz de la noche —
En la leyenda, Eguzki e Ilargi son hijas de Amalur y se presentan como dos hermanas. Su parentesco une las luces del cielo con la Tierra y ofrece una imagen familiar del paso del tiempo.
Las hermanas pactaron dividirse el tiempo: Eguzki gobernaría el día, trayendo calor, vida y actividad al mundo; Ilargi velaría por la noche, protegiendo el sueño de los vivos y guiando a los muertos. Nunca competirían entre sí, pues cada una tenía un propósito igualmente sagrado.
El encuentro de las hermanas durante un eclipse es una imagen poética. El fenómeno real responde a las posiciones del Sol, la Tierra y la Luna, y no demuestra una reunión sobrenatural.
La narración relaciona las dos luces mediante cooperación y parentesco. Su carácter femenino pertenece a estas personificaciones; el euskera no asigna género gramatical a los nombres como lo hace el español.
Donde las hermanas realizan su danza eterna de alternancia.
Donde las hermanas descansan cuando no están en el cielo.
La leyenda presenta al Sol y a la Luna como hijas de Amalur. Su parentesco une las luces del cielo con la tierra.
Eguzki ilumina el día e Ilargi acompaña la noche dentro de la organización simbólica del relato.
Las hermanas representan ritmos diferentes, sin que una tenga que sustituir por completo a la otra en el cielo real.
Su encuentro durante un eclipse ofrece una imagen poética del vínculo entre ambas. No es una explicación astronómica del fenómeno.