Teodosius of Goñi
The Navarrese knight who, deceived by the devil, committed parricide and wandered in chains until Saint Michael freed him at Aralar.
— Nafarroa —
Altsasu, known in Spanish as Alsasua, is a town in northern Navarre set at a strategic crossroads between the Basque lands and the Castilian plateau. This position has long made it a place of passage, exchange and strong local identity in the western Pyrenees.
The town historically developed around the royal road linking Pamplona to the interior of the peninsula. The arrival of the railway in the nineteenth century reinforced its role as a communications hub, giving Altsasu a modern importance that overlays much older layers of rural and festive culture.
The surroundings of Altsasu offer major natural attractions. The Urbasa-Andia range, with its broad upland clearings and beech forests, and the Aralar Natural Park, with its mythical peaks, place the town within a landscape where carnival tradition, mountain routes and ancestral imagination still meet.
La villa conserva algunas muestras de arquitectura tradicional y cuenta con una activa vida cultural. Las fiestas patronales de julio y el ambiente de sus calles reflejan el carácter de una población que ha sabido mantener su identidad mientras se adapta a los tiempos modernos.
The Navarrese knight who, deceived by the devil, committed parricide and wandered in chains until Saint Michael freed him at Aralar.
The famous inquisitorial trial of 1610 against the Navarrese witches who held akelarres in the sacred cave.
The Basque ambush against Charlemagne's army in the Pyrenean pass where the legendary Roland fell.
The shaggy giant who lives in the forests, protector of flocks and guardian of the secrets of agriculture and the forge.
Seductive nymphs who dwell in rivers and springs, recognisable by bird feet or fish tails, combing their hair with golden combs.
The Basque witches and wise women, priestesses of Mari who mastered potions, curses and the art of flying through the night sky.
Altsasu, en la comarca navarra de la Sakana, es conocida en el mundo del folclore vasco por albergar uno de los carnavales más arcaicos y perturbadores de todo el territorio. Los Momotxorroak, criaturas envueltas en pieles de oveja y cuernos de macho cabrío que representan las fuerzas salvajes del invierno, recorren las calles del pueblo en febrero provocando miedo y fascinación a partes iguales en un ritual que los etnólogos datan con raíces en ritos precristianos de renovación estacional.
La figura del Momotxorro no pertenece estrictamente al panteón mitológico vasco en el sentido de las grandes divinidades como Mari o el Basajaun, pero encarna algo igualmente primario: la idea de que en determinados momentos del ciclo anual los límites entre el mundo ordenado y los territorios del caos se vuelven permeables, y que representar ese caos de forma ritualizada es la manera más eficaz de conjurarlo y controlarlo.
La posición geográfica de Altsasu, en el corredor que conecta la Navarra atlántica con la mediterránea, la convierte en un punto de contacto entre tradiciones culturales distintas que han convivido y mezclado sus elemenos durante milenios. El folclore de la zona muestra esa superposición de capas con una riqueza poco común, donde lo vasco prerromano convive con influencias medievales y modernas sin que ninguna haya borrado completamente a las anteriores.
Visitar Altsasu en época de carnaval, cuando los Momotxorroak vuelven a recorrer las calles con sus cencerros y sus pieles, es asistir a algo que va mucho más allá del folklore pintoresco. Es observar cómo una comunidad sigue eligiendo activamente honrar sus propios ritmos ancestrales frente a la uniformidad cultural que lo tiende a igualar todo y a vaciar los gestos de su significado original.