Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Araba —
El Dolmen de la Huesera (también conocido como Alto de la Huesera) es un impresionante monumento megalítico situado en las alturas de Rioja Alavesa, cerca de Laguardia. Su nombre popular hace referencia a los restos humanos que durante siglos se han podido ver aflorando en el suelo del túmulo.
Este dolmen destaca por su magnífica conservación y por el paisaje espectacular que lo rodea. Desde su emplazamiento se divisan los viñedos de la comarca, la Sierra de Cantabria al norte y las tierras riojanas al sur, un panorama que nuestros antepasados neolíticos debieron conocer bien.
La estructura del dolmen consiste en una cámara funeraria formada por grandes losas verticales y cubierta por una piedra de dimensiones importantes. A lo largo de los milenios, decenas de individuos fueron enterrados en su interior, convirtiendo el monumento en un verdadero panteón familiar o comunitario.
El dolmen ha sido objeto de intervenciones arqueológicas que han permitido recuperar restos humanos y ajuares funerarios de gran valor. Hoy, el monumento está acondicionado para la visita, formando parte de una ruta megalítica que recorre varios de los principales monumentos prehistóricos de la Rioja Alavesa.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.
El dolmen de La Huesera, en el término de Laguardia en la Rioja Alavesa, es uno de los yacimientos megalíticos más importantes de Álava por la cantidad y calidad de los restos humanos encontrados en su interior. Las excavaciones realizadas en el siglo XX recuperaron los esqueletos de más de ciento cuarenta individuos, una cifra que lo convierte en uno de los sepulcros colectivos más utilizados del territorio vasco y que demuestra su empleo continuado como lugar de enterramiento durante varios milenios.
El nombre popular del dolmen, La Huesera o el huesar, es transparente en su referencia a los huesos que albergaba y que los pastores de la zona debían de encontrar con cierta regularidad cuando las lluvias erosionaban la cubierta de tierra que ocultaba la cámara funeraria. Lejos de ser un nombre irreverente, refleja la naturalidad con que las comunidades rurales convivían con los restos de los antepasados más remotos integrados en el paisaje cotidiano.
La Rioja Alavesa, donde se encuentra La Huesera, es un territorio de frontera natural entre el mundo atlántico del norte y el mediterráneo del sur, donde el clima cambia con una brusquedad que se percibe en el paisaje y en la arquitectura. Las tradiciones culturales de esta zona muestran una superposición de influencias que la hace especialmente interesante para el estudio de la prehistoria y la historia vasca.
El dolmen está situado a pocos kilómetros de Laguardia, uno de los pueblos medievales mejor conservados del País Vasco, lo que permite combinar una visita al patrimonio megalítico con una inmersión en la arquitectura y la cultura del vino que caracteriza esta singular comarca alavesa.