Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Nafarroa —
El Nacedero del Urederra es uno de los espacios naturales más espectaculares de Navarra y de todo el País Vasco. Este manantial, situado en la sierra de Urbasa-Andía, brota directamente de las entrañas de la roca caliza formando una surgencia de aguas cristalinas de un intenso color turquesa que ha dado nombre al río: Urederra, "agua hermosa" en euskera.
El sendero que conduce al nacedero recorre aproximadamente 5 kilómetros atravesando un bosque de hayas centenarias y discurriendo junto al cauce del río. Durante el recorrido, el agua forma cascadas, pozas y remansos de una belleza sobrecogedora que parecen transportar al visitante a un mundo de cuento.
El color extraordinario de las aguas del Urederra se debe a la combinación de la pureza del agua filtrada por la roca caliza, la profundidad de las pozas y el reflejo de la vegetación circundante. Este fenómeno natural ha convertido al lugar en uno de los más fotografiados del norte de España.
Debido a su fragilidad ecológica y a la afluencia de visitantes, el acceso al nacedero está regulado mediante un sistema de reservas. Esta medida ha permitido preservar la belleza natural del lugar y garantizar una experiencia de calidad para quienes acuden a admirar este tesoro natural de Euskal Herria.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.
El nacedero del río Urederra, en Baquedano, en el corazón de Navarra, es uno de los fenómenos naturales más espectaculares del norte de la Península Ibérica. El agua que emerge directamente de la roca caliza de la sierra de Urbasa con un color turquesa intenso que resulta casi irreal a primera vista, forma inmediatamente una cascada y una serie de pozas de colores que van del verde esmeralda al azul cobalto dependiendo de la profundidad y el ángulo de incidencia de la luz solar.
El nombre del río en euskera, Urederra, significa literalmente agua hermosa, y probablemente no existe en todo el territorio vasco un topónimo más preciso y más merecido. El color extraordinario se debe a la concentración de carbonato cálcico en el agua que proviene de la disolución de la roca caliza de la sierra de Urbasa y que al precipitar bajo determinadas condiciones de luz crea ese efecto visual que durante siglos fue explicado como señal de la presencia de seres sobrenaturales en las profundidades del manantial.
El sendero que recorre el barranco del Urederra desde el parking habilitado en Baquedano hasta el nacedero, con sus tres kilómetros de recorrido junto al río entre paredes de roca y hayedos centenarios, es una de las rutas de naturaleza más frecuentadas y más recomendadas de Navarra. La combinación del agua turquesa, la sombra del hayedo, los farallones de caliza y el suave sonido del río que corre por las pozas hace de este recorrido una experiencia sensorial completa que funciona en todas las estaciones del año.
La meseta de Urbasa, de donde proceden las aguas del Urederra a través del karst, es un paisaje completamente diferente en su parte superior: una llanura de pastos abiertos y hayedos dispersos que se extiende a mil metros de altitud y que fue durante siglos uno de los territorios de pastoría comunal más importantes de Navarra. La misma agua que deslumbra en el nacedero cayó en esa meseta como lluvia hace semanas o meses, filtrándose lentamente por la roca hasta emerger transformada en aquel color imposible.