Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Nafarroa / Zuberoa —
Orhi (también conocido como Ori o Pic d'Orhy) es la cumbre más occidental de los Pirineos propiamente dichos, con 2.017 metros de altitud. Situado en la frontera entre Navarra y el País Vasco francés, este pico marca el punto donde los Pirineos comienzan a ganar altura hacia el este, iniciando la gran cordillera que separa la Península Ibérica del continente europeo.
La montaña ocupa un lugar especial en la mitología vasca. Según la tradición, cada 21 de junio —día del solsticio de verano— el sol sale directamente tras la cumbre de Orhi visto desde determinados puntos del valle del Baztán, lo que ha dado pie a teorías sobre su posible uso como marcador astronómico en tiempos protohistóricos.
El entorno de Orhi es un territorio de alta montaña donde se alternan praderas alpinas, neveros permanentes y roquedos que albergan una flora y fauna de gran interés. Las águilas y los buitres surcan los cielos mientras que en las laderas pasta el ganado trashumante siguiendo tradiciones centenarias.
El ascenso más habitual parte del refugio español de Belagua o desde el lado francés por Larrau. La cima ofrece una panorámica sobrecogedora sobre los valles pirenaicos y, en días claros, permite divisar desde el Cantábrico hasta las grandes cumbres del Pirineo central.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.