Teodosio de Goni
La leyenda del caballero Teodosio de Goñi, cuya penitencia termina cuando San Miguel lo libera de sus cadenas en Aralar.
— Lapurdi / Nafarroa Beherea —
El Nive, Errobi en euskera, reúne aguas de varios valles pirenaicos y llega hasta Bayona. Allí se une al Adour antes de la salida al Atlántico.
El río y sus valles han sido espacios de comunicación entre el interior y la costa. Puentes, molinos y poblaciones muestran la importancia histórica de sus aguas.
Su cuenca incluye lugares como Donibane Garazi, Bidarray y Cambo-les-Bains. Cada uno conserva una relación propia con el relieve y los cursos de agua.
Las riberas, las colinas y los tramos encajados forman un paisaje variado. La presencia del río es parte esencial de la imagen de Bayona y de los valles interiores.
La leyenda del caballero Teodosio de Goñi, cuya penitencia termina cuando San Miguel lo libera de sus cadenas en Aralar.
El proceso inquisitorial de 1610 y la memoria de las personas acusadas de brujería en Zugarramurdi.
La emboscada a la retaguardia de Carlomagno en Roncesvalles y los relatos sobre Roldán que surgieron después.
El señor del bosque, protector de rebaños y poseedor de conocimientos que los humanos intentan obtener en las leyendas.
Seres de las leyendas vinculados a ríos y fuentes, reconocibles por sus pies de ave y sus peines de oro; algunas variantes marinas tienen cola de pez.
Las sorginak de la tradición oral, vinculadas a reuniones nocturnas, encantamientos y relatos de Mari.
El Nive conecta paisajes de la Baja Navarra y Lapurdi. Sus afluentes y su cauce principal reúnen ambientes de montaña, valles rurales y espacios urbanos.
Los caminos y los puentes muestran el papel del agua en los intercambios. La historia de la cuenca incluye rutas de viajeros, peregrinos y actividades económicas locales.
En el entorno de Bidarray, el relieve combina río y laderas de pasto. Los pottok son caballos de una raza local que pueden pastar en libertad, pero siguen vinculados a la cría y al manejo humano.
En Bayona, los edificios y los muelles se organizan junto al Nive antes de su confluencia con el Adour. El paisaje urbano conserva esa relación histórica con el agua.