Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Araba —
El Salto del Nervión es la cascada más alta de la Península Ibérica, con una caída libre de más de 200 metros desde el borde del cañón de Delika hasta el fondo del valle. Este espectáculo natural, situado en el límite entre Araba y Burgos, es uno de los paisajes más impresionantes del norte de España.
La cascada marca el nacimiento del río Nervión, que desde este punto iniciará su largo recorrido hasta desembocar en la ría de Bilbao. El caudal varía enormemente según la época del año: espectacular tras las lluvias de otoño e invierno, puede reducirse a un hilo de agua o incluso secarse durante los meses de verano.
El entorno del salto es un paraje de extraordinaria belleza geológica. El cañón de Delika, excavado por la erosión en las calizas del Cretácico, forma paredes verticales de hasta 300 metros que son refugio de buitres leonados y otras aves rupícolas. Varios miradores permiten contemplar el precipicio desde diferentes ángulos.
La visita al Salto del Nervión puede combinarse con rutas de diversa dificultad que recorren la zona: desde el sencillo paseo hasta el Mirador del Nervión hasta la exigente ascensión al Monte Santiago o la bajada al fondo del cañón. En cualquier caso, el paisaje recompensa con creces el esfuerzo.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.
El salto del Nervión, en la sierra de Ordunte en el límite entre Álava y Burgos, es la cascada más alta de la Península Ibérica con sus casi trescientos metros de caída libre. El espectáculo del agua despeñándose por el borde mismo del escarpado acantilado que separa la meseta burgalesa de los valles atlánticos del País Vasco tiene un impacto visual que supera cualquier descripción previa y que sitúa este enclave entre los fenómenos naturales más extraordinarios del norte de España.
Lo peculiar del salto del Nervión es que su espectacularidad varía enormemente según la época del año. En invierno y primavera, con el deshielo de las nieves de la sierra y las lluvias atlánticas, la cascada es una fuerza imponente que puede escucharse desde kilómetros y que produce un chorro continuo que llena el barranco de niebla y vapor. En verano, y especialmente después de períodos secos prolongados, el salto puede reducirse a un hilo delgado o incluso desaparecer temporalmente, transformando el impresionante acantilado en un gran mural de roca seca.
El salto del Nervión se encuentra en el parque natural del mismo nombre, cuyo punto más alto es el pico del monte Santiago con sus 1.359 metros. Desde la cornisa se domina un paisaje de una dualidad extraordinaria: al norte, el mar de colinas verdes que se extiende hacia el Cantábrico y al sur, el llano seco y ocre de la Rioja y Burgos que se despliega hasta el horizonte. El contraste entre los dos mundos que la sierra separa es uno de los más impresionantes de la Península.
La ruta circular que incluye el salto del Nervión, la ermita de Santiago en la cumbre y el recorrido por la cornisa es uno de los itinerarios de senderismo más valorados del País Vasco, combinando la espectacularidad del salto, las vistas de dos mundos climáticos distintos y la soledad característica de un parque natural que, pese a su proximidad a Vitoria, mantiene una calidad de paisaje y silencio que otros espacios naturales más famosos no siempre pueden garantizar.