Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Bizkaia —
La Cueva de Santimamiñe es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del País Vasco y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Situada en el municipio vizcaíno de Kortezubi, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, esta cueva alberga uno de los conjuntos de arte rupestre paleolítico más significativos de la Cornisa Cantábrica.
Descubierta en 1916 por un grupo de niños que perseguían a un tejón, la cueva reveló un tesoro artístico de hace más de 14.000 años. Sus paredes están decoradas con más de 50 figuras de animales, entre las que destacan bisontes, caballos, cabras y ciervos, pintados con maestría por nuestros antepasados del Magdaleniense.
Además del arte parietal, Santimamiñe contiene importantes restos arqueológicos que documentan la ocupación humana durante miles de años. Los estratos excavados han revelado herramientas, restos de fauna y evidencias de rituales que nos permiten reconstruir la vida de los primeros pobladores de Euskal Herria.
Actualmente, para preservar las pinturas, la cueva original solo puede visitarse de forma virtual a través de una recreación 3D en el centro de interpretación. Esta experiencia inmersiva permite admirar el arte rupestre sin poner en riesgo su conservación para las generaciones futuras.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.