Teodosio de Goni
La leyenda del caballero Teodosio de Goñi, cuya penitencia termina cuando San Miguel lo libera de sus cadenas en Aralar.
— Gipuzkoa —
Jaizkibel se extiende entre Pasaia y Hondarribia. Sus laderas y acantilados forman un paisaje costero de roca, pastos y vegetación atlántica.
Las fortificaciones y los caminos recuerdan la importancia estratégica de la montaña. Su posición permite relacionar la historia militar con los puertos y la frontera cercana.
Las formaciones de arenisca y la variedad de ambientes dan al litoral un notable interés geológico y natural. El relieve muestra procesos de erosión y transformación de la roca.
En una de sus laderas se encuentra el santuario de Guadalupe. La devoción religiosa, el patrimonio y las vistas sobre Txingudi forman parte del entorno de Jaizkibel.
La leyenda del caballero Teodosio de Goñi, cuya penitencia termina cuando San Miguel lo libera de sus cadenas en Aralar.
El proceso inquisitorial de 1610 y la memoria de las personas acusadas de brujería en Zugarramurdi.
La emboscada a la retaguardia de Carlomagno en Roncesvalles y los relatos sobre Roldán que surgieron después.
El señor del bosque, protector de rebaños y poseedor de conocimientos que los humanos intentan obtener en las leyendas.
Seres de las leyendas vinculados a ríos y fuentes, reconocibles por sus pies de ave y sus peines de oro; algunas variantes marinas tienen cola de pez.
Las sorginak de la tradición oral, vinculadas a reuniones nocturnas, encantamientos y relatos de Mari.
La costa de Jaizkibel presenta estratos de roca y formas de erosión que permiten leer parte de su historia geológica. Calas, paredes y laderas componen un relieve muy variado.
Guadalupe se encuentra en la ladera de la montaña, no en su cumbre. El santuario está vinculado a Hondarribia y a la tradición marinera de la bahía de Txingudi.
Los caminos y los restos defensivos muestran diferentes usos del monte. El patrimonio militar ayuda a entender la vigilancia de la costa y de los accesos del entorno.
Los acantilados y la vegetación litoral albergan hábitats de interés para la conservación. La combinación de roca, mar y patrimonio explica la diversidad del paisaje de Jaizkibel.