Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Nafarroa —
El Monasterio de Leyre es uno de los conjuntos monumentales más importantes del norte de España, cuna espiritual del antiguo reino de Navarra. Situado en las estribaciones de la sierra de Leyre, con vistas al embalse de Yesa, este cenobio ha sido centro de espiritualidad y cultura durante más de un milenio.
Los orígenes del monasterio se remontan al siglo IX, cuando ya era refugio de monjes huidos de la invasión musulmana. Su época de esplendor coincide con la formación del reino de Navarra, cuyos primeros reyes fueron enterrados en su cripta. La iglesia, consagrada en 1057, mezcla elementos románicos de extraordinaria belleza.
La cripta de San Virila, con sus robustas columnas y capiteles arcaicos, es uno de los espacios más evocadores del románico peninsular. Según la leyenda, el abad Virila se quedó escuchando el canto de un pájaro y cuando volvió al monasterio habían pasado 300 años.
Hoy, la comunidad benedictina que habita el monasterio mantiene viva la tradición del canto gregoriano. Las vísperas y otras celebraciones litúrgicas permiten al visitante participar de una experiencia espiritual que enlaza directamente con la tradición medieval del cenobio.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.
El monasterio de San Salvador de Leyre, enclavado en la vertiente meridional de la sierra de Leyre sobre las Bardenas Reales navarras, es uno de los monumentos románicos más impresionantes del norte de España y uno de los enclaves espirituales de mayor densidad histórica de todo el territorio vasco-navarro. Su cripta del siglo XI, con sus columnas de capiteles extraordinariamente labrados y su bóveda de medio cañón rebajado que parece desafiar la lógica constructiva de la época, es considerada por muchos especialistas la mejor arquitectura románica de Navarra.
El monasterio fue la sede del reino de Pamplona durante los siglos IX y X, y en su interior están enterrados varios reyes navarros cuyas tumbas forman en la iglesia principal un impresionante catálogo de la escultura funeraria medieval del norte peninsular. La continuidad de presencia monástica en este lugar, que ha sufrido interrupciones pero nunca un abandono definitivo, le da al conjunto una acumulación de tiempo vivido que se percibe físicamente en la piedra de sus muros.
Los monjes benedictinos que habitan Leyre desde su restauración en 1954 cantan el oficio divino en gregoriano varias veces al día, y la posibilidad de asistir a estos cantos en la cripta románica es una de las experiencias acústicas más poderosas que cualquier espacio eclesiástico del norte de España puede ofrecer. La combinación de la arquitectura, la acústica y el canto crea algo que trasciende lo puramente religioso para alcanzar una dimensión más universalmente afectiva.
La leyenda de Virila, el monje que quedó absorto escuchando el canto de un pájaro durante lo que creyó que eran unos minutos y descubrió que habían pasado trescientos años, es el relato más conocido vinculado a Leyre. Se trata de una versión navarra de un tema universal sobre el tiempo suspendido en contacto con lo eterno, y Leyre, con su canto gregoriano y su cripta de mil años, es el escenario más convincente que podría encontrarse para esta historia.