Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Gipuzkoa —
El Santuario de Itziar se alza en las alturas que dominan la costa guipuzcoana, ofreciendo una de las panorámicas más espectaculares del litoral vasco. Este templo, dedicado a la Virgen del Mar, ha sido durante siglos lugar de devoción para los pueblos marineros de la comarca.
La imagen de la Virgen de Itziar, talla gótica del siglo XIII, es especialmente venerada por los pescadores y navegantes. Según la tradición, la Virgen protege a quienes se hacen a la mar y guía a los barcos en la noche a través de una luz que brillaba en la montaña señalando el camino a puerto.
La iglesia actual, reconstruida en el siglo XVI, conserva elementos góticos de gran belleza. Su ubicación privilegiada, dominando la bahía de Deba y los acantilados del flysch, ha convertido al santuario en un mirador excepcional desde el que contemplar la inmensidad del Cantábrico.
El camino que sube desde Deba hasta Itziar es una de las rutas más frecuentadas por los peregrinos del Camino de Santiago de la Costa. La llegada al santuario, con sus vistas sobre el mar y la costa, es el premio para quienes ascienden la empinada ladera.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.
El santuario de Nuestra Señora de Itziar, en la cumbre del monte del mismo nombre sobre el pueblo de Deba, es uno de los centros de peregrinación mariana más importantes de la costa gipuzkoana. La imagen de la Virgen de Itziar, de factura románica del siglo XIII, es una de las más antiguas y veneradas del País Vasco, y su santuario ha sido destino de romerías procedentes de todo el Golfo de Vizcaya durante al menos ocho siglos documentados.
La posición del santuario, a más de doscientos metros sobre el nivel del mar con vistas directas al Cantábrico, lo convirtió desde su fundación en un punto de referencia para los marineros que navegaban por la costa gipuzkoana. Los exvotos que llenan las paredes de la capilla del Santísimo, muchos de ellos relacionados con supervivencias en el mar, son un archivo visual de la relación entre la devoción mariana y la vida peligrosa de los pescadores vascos del Cantábrico.
El santuario de Itziar está situado también en el recorrido del camino de Santiago vasco que transita por la costa gipuzkoana entre Deba y Zumaia. La ruta costera entre estas dos localidades, que incluye el santuario y pasa junto al flysch de los acantilados, es uno de los tramos más espectaculares del camino y uno de los que mejor refleja la dimensión marinera de la cultura vasca costera.
El pueblo de Deba en sí, con su casco histórico que conserva elementos de la villa medieval amurallada original y su playa en la desembocadura del río del mismo nombre, es también un destino de interés propio que complementa perfectamente la visita al santuario de montaña que lo domina desde la altura.