Teodosio de Goni
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
— Bizkaia —
El Santuario de Urkiola se alza en el collado del mismo nombre, puerta de entrada al Parque Natural de Urkiola y uno de los paisajes más espectaculares de Bizkaia. Dominado por la imponente silueta del Anboto, este lugar ha sido espacio sagrado desde tiempos inmemoriales, donde tradición cristiana y mitología vasca se entrelazan de forma singular.
El templo actual, dedicado a los santos Antonio y Antonio de Padua, fue construido en el siglo XIX en estilo neoclásico. Pero la sacralidad del lugar es mucho más antigua: frente al santuario se encuentra la "piedra de San Antonio", donde la tradición manda dar vueltas para encontrar pareja o garantizar la fertilidad.
La proximidad del Anboto, morada legendaria de Mari, añade una dimensión mítica al lugar. El santuario cristiano parece haberse asentado sobre un espacio previamente sacralizado por la religiosidad protovasca, como sugieren los numerosos megalitos que se encuentran en los alrededores.
Urkiola es punto de partida para numerosas rutas de senderismo que recorren el parque natural. La ascensión al Anboto, los hayedos del Baltzola o el recorrido por las cumbres menores ofrecen experiencias para todos los niveles, siempre con el espectacular paisaje de montaña como telón de fondo.
El caballero navarro que, enganado por el demonio, cometio parricidio y vago encadenado hasta ser liberado por San Miguel en Aralar.
El celebre proceso inquisitorial de 1610 contra las brujas navarras que celebraban aquelarres en la cueva sagrada.
La emboscada de los vascones al ejercito de Carlomagno en el paso pirenaico donde cayo el legendario Roldan.
El gigante peludo que habita en los bosques, protector de rebanos y guardian de los secretos de la agricultura y la forja.
Ninfas seductoras que habitan en rios y fuentes, reconocibles por sus pies de ave o cola de pez, peinan sus cabellos con peines de oro.
Las brujas y hechiceras vascas, sacerdotisas de Mari que dominaban pociones, maleficios y el arte de volar por los cielos nocturnos.
El santuario de Urkiola, dedicado a San Antonio de Padua y situado en el collado que separa las cuencas del Ibaizabal y el Arratia a más de setecientos metros de altitud, es uno de los lugares de peregrinación más frecuentados del País Vasco interior. Su posición en el corazón del Parque Natural de Urkiola, rodeado por las cumbres calizas del Anboto, el Untzillatx y el Aramotz, lo convierte en un punto de encuentro entre la devoción popular y la naturaleza de montaña que tiene pocos paralelos en el territorio vasco.
El collar de Urkiola, como se conoce popularmente al collado donde se sitúa el santuario, debió de ser un punto de paso obligado en las rutas que comunicaban los valles del Duranguesado con el Arratia y el Gorbeialdea desde la prehistoria. La presencia de dólmenes en las inmediaciones y la continuidad de frecuentación humana que los documentos medievales evidencian sugieren que la elección de este collado como punto de culto cristiano no fue arbitraria sino que perpetuó una sacralización mucho más antigua del espacio.
La romería de San Antonio de Urkiola, celebrada el trece de junio, es la convocatoria religiosa más importante del Parque Natural y una de las romerías de montaña más tradicionales del calendario vizcaíno. Los romeros procedentes de los pueblos del Duranguesado y otras comarcas vecinas suben a pie hasta el santuario siguiendo viejos caminos de herradura que en algunos tramos conservan todavía el empedrado medieval.
El parque natural de Urkiola, con sus rutas de senderismo que suben al Anboto, sus hayedos de excepcional desarrollo y sus vistas sobre los valles que se abren en todas las direcciones desde los collados de la sierra, es también un destino de turismo de naturaleza de primer orden independiente del santuario. La combinación de devoción popular, naturaleza de montaña y patrimonio prehistórico lo convierte en uno de los enclaves más completos del País Vasco interior.